Es bien sabido que los Malamutes tienen un carácter muy social hacia los humanos, principalmente porque desde hace miles de años han convivido con el hombre y han sido parte importante de la vida de las familias de la tribu Inuit, donde ayudaban en tareas de carga y transporte a largas distancias, además de servir para calentar por las noches a los más pequeños de la tribu o familia.

Son sociables, juguetones y esto hace que sean muy apreciados en entornos familiares, con niños, ya que si los miembros de la familia son activos disfrutarán muchas jornadas de juegos en casa, en el jardín o paseando por el campo.

Sin embargo con otras razas de perros es posible que muestren su carácter dominante gruñendo o haciendo ademán de atacar a otros perros que no estén integrados en su manada, si bien que con otros Malamute suelen aceptar fácil y rápidamente su posición jerárquica.

Por regla general los Alaskan no son perros mordedores, es decir, no tienen el instinto de morder a menos que se vean amenazados o se les ataque, por lo que en circunstancias normales rara vez se puede dar el caso de que un Malamute muerda a su dueño o un extraño.

Son perros muy sociables, especialmente con el hombre, juguetones y estables, compañeros devotos muy leales y con mucha dignidad cuando alcanzan la madurez entre los 2 y 4 años.