Las uñas de los perros en general son una parte dura pero a la vez sensible y como tal hay que tratarlas y principalmente cuidarlas, manteniéndolas saneadas, cortadas al tamaño adecuado que no impida el correcto caminar del perro y principalmente que no suponga un problema de salud para él.

En los Alaskan Malamute las uñas son bastante fuertes, sobre todo a partir del año de vida, donde ya tiene desarrolladas uñas grandes, de las que hace buen uso cuando se dedican al tiro de cargas pesadas.

Las uñas comienzan su aparición de forma visible nada más nacer y si bien las primeras semanas de vida no representan un problema para el cachorro ni para la madre, principalmente durante las fases de amamantado de estos, cuando cumplen 3 semanas de vida aproximadamente las uñas ya empiezan a tener un tamaño importante y estar bastante afiladas, lo que sin duda es perceptible cuando se les coge en brazos.

Hay mucha literatura al respecto de cortar o no cortar las uñas de los cachorros, principalmente entre la 3ª y 15ª semana; unos argumentan que no se les debe cortar, otros que ayuda a evitar que se hagan daño con sus propias uñas al acicalarse o que hagan daño a su madre al mamar o a sus herman@s de camada.

Nuestra experiencia propia es que cortar las uñas entre la 3ª y 7ª semana sea quizás un poco precipitado y no 100% necesario, pero hacerlo a partir de la 9ª semana ayudará a los perros y a nosotros cuando interactuamos con ellos.

 

¿Cortar o limar?

El corte de uñas con tijeras especiales para perro implica ser conocedores de la técnica de forma que evitemos hacer daño al cachorro a lo que hay que sumar que al ser uñas muy pequeñas y finas se añade una dificultad extra para detectar donde comienza la zona de riego sanguíneo, la médula, ya que de cortar más de lo adecuado provocaríamos el sangrado de la uña, que si bien no es grave, si es doloroso para el perro y muy llamativo por la cantidad de sangre constante que puede salir.

 

Cómo limar las uñas del cachorro

El primer paso para limar o esmerilar las uñas de cachorros o perros jóvenes es acondicionarlos para que acepten que sus patas sean manipuladas.

Darle antes de comenzar algún premio (trozos de zanahoria, manzana, etc.) mientras se manipulan las patas y a que se le coloque en determinadas posiciones ayudará en este proceso.

Si durante el proceso de limado de uñas se menean y tratan de liberarse, simplemente hay que agarrarlo y acercarlo un poco más para mantener el control.

Si empieza a llorar, no lo sueltes ya que si los libera cuando llora, le estarás indicando que con el llanto consigue lo que quiere y gana.

Una vez que el perro aprende a dejarse manipulara tu manera para aceptar el corte o esmerilado de sus uñas, se volverá más sumiso y te permitirá manejarlo.

En este vídeo puedes ver un ejemplo de como esmerilar de forma sencilla las uñas de un cachorro, con una limadora doméstica, fácil de encontrar en tiendas de productos de higiene personal.

 

Si no se realiza un mantenimiento periódico las uñas de tu perro crecerán hasta el punto de causarle incomodidades y posiblemente dañarán sus tendones. Si escuchas que las uñas de tu perro hacen clic al caminar por baldosas o madera dura, es una indicador de que tocar cortarlas.

 
 

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